Recordando la alianza con la Tierra

Recordar la alianza con la tierra me lleva a reflexionar sobre el camino que nuestra civilización ha elegido, en la búsqueda del bienestar, de la estabilidad, de una comodidad que nos han llevado a la total desconexión de nuestra esencia como seres humanos, como todo y parte de la naturaleza.

Alguna vez has conocido a alguien que haya elegido, o bien heredado, vivir la cultura de la tierra?

Existen muchas personas que viven la cultura de la tierra, otras que la sienten, la vibran, pero no la conocen porque nunca la han encontrado en el camino.

Realmente no encuentras personas así en todas partes, estamos dispersos en el territorio, porque es una actividad que no enriquece con dinero a nadie, y las herramientas con las que contamos son nuestra voz, nuestra fuerza de voluntad, nuestro compromiso de vivir una vida en coherencia con lo que sientes,  a través de un corazón conectado a la tierra y al cosmos.

De esta forma la mente funciona apoyando un sistema, ese sistema que eres tu, al servicio de un bien superior, con esa conexión del corazón enlazado a toda la creación, en la danza femenino masculino que está en todes.

Así pues, muchas de las soluciones que estamos dando para resolver el desequilibrio ambiental, están desconectadas de la real necesidad tanto de la naturaleza como de nosotres.

                        Aquí un ejemplo

Después de varios, bastantes años de investigación acción, de contacto con personas de la cultura de la tierra, de probar actividades de sensibilización, he llegado a la conclusión de que se trata de un compromiso con una misma, y desde ese centro comenzar a tejer con la Madre Tierra, con la comunidad, con la tribu, con la familia, en un orden jerárquico por naturaleza, no por poder.

Participa en los encuentros  de la Escuela al Parque, realizados en diferentes espacios en Catalunya. 

En estos encuentros nos trabajamos ese compromiso con una misma y con la comunidad, con la misión común de recuperar nuestra relación con la tierra y con los niños como semillas de vida.

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